
Exposición celebrada en la Galería de Arte La Sala, Santiago de Chile, en junio de 2008.
Manchas, colores, agua y transparencias nos invitan a adentrarnos en este mundo pictórico. Nos involucran poco a poco y nos sumergen en seres que juegan a esconderse y desaparecer tras sus vestidos o alardeando de su vuelo. Espontaneidad y agudeza caracterizan a esta artista, que aborda la pintura con total libertad y alegría. Lourdes Naveillan deja abierto el proceso lúdico y se puede distinguir cómo acelera y desacelera en su obra, capa tras capa, dejando, ante la mirada del espectador, formas que se gestan, dialogan y disfrutan en un mundo que puede ser onírico, abstracto o figurativo.
Sabe cuándo detener el proceso y dispone el encuentro asertivo. Nos recuerda la vieja frase de Picasso: «El arte no es buscar, sino encontrar». No solo encuentra, sino que recrea un mundo mágico, natural y casi ingenuo, donde algunas obras, con lo mínimo, dicen, o mejor dicho, implican, mucho a la vez.